¿Qué ocurría en 1955 mientras Chona descubría el cráneo en Almatriche? ¿Qué canciones estaban de moda y qué películas ocupaban las carteleras de los cines canarios? Pudieron suceder más cosas, pero estas son algunas de las que nos acordamos.

El mismo año en que Rosa Park encendió el Movimiento de los Derechos Civiles en EE.UU al ser arrestada en Alabama por no ceder su asiento de la guagua a un blanco, la perra Chona olisqueaba como acostumbraba por un descampado en Almatriche. En un recodo del terreno acertó a desenterrar junto a una acequia un cráneo humano, que se convertiría en una de las piezas clave en la investigación de uno de los más populares sucesos de la historia negra de la Canarias de la posguerra, ‘El crimen de la perra Chona’.
En abril, un mes antes de que Chona descubriera el cráneo, fallecía el físico Albert Einstein, el padre de la Teoría de la Relatividad y, cuatro después, James Dean a la edad de 24 años en un accidente de automóvil. Se merendaba con las galletas “de gran fuerza nutritiva” Chiquilín, y fue estrenada la película de Bardem, ‘Muerte de un ciclista’, que como ocurre ahora, tuvo que competir con el glamour y el lustre de otras cintas extranjeras que llegaron para ocupar las carteleras de los cines canarios, como ‘Caravana de mujeres’, ‘Los caballeros las prefieren rubias’, ‘Rebelde sin causa’ o ‘La dama y el vagabundo’.
En mayo de ese mismo año de 1955, la cartelera del Cine Cuyás (que tras una intensa reforma se convirtió hace 15 años en un moderno espacio escénico en el que será estrenada en junio precisamente la producción musical ‘El crimen de la perra Chona’) ofrecía en su cartelera ‘La lotería del amor’, con David Niven como protagonista, cuya cursi propaganda promocional rezaba en los periódicos grancanarios de aquel tiempo con esta leyenda: “Un filme extraño y jovial que entusiasmará a las mujeres y hará reír sin tregua a los hombres”. Fue el mismo año del fenómeno del niño prodigio del cine español, Pablito Calvo, que protagoniza el filme ‘Marcelino pan y vino’. Por su parte, al teatro Pérez Galdós llegaba el montaje teatral ‘Apreciable Dora’, con Ismael Merlo y Carlos Llopis.

En la radio sonaban insistentemente los éxitos nacionales ‘Soy minero’, de Antonio Molina; ‘Me lo dijo Adela’, de los Xey o el ‘Cha cha cha del tren’, de las hermanas Fleta, amén de otros imperecederos extranjeros como el ‘Only you’ de The Platters, el ‘I Believe’, de Frank Sinatra o el ‘Hound Dog’, de Elvis Presley.
Esa temporada de 1955 la UD. Las Palmas militaba en Primera División con Marcial, Juanito Beltrán, Macario, Verde, Pepín y Juanono, entre otros. Salió derrotada como visitante contra el Real Madrid en Chamartín por 0-6 y por 0-4 contra el Barcelona; se clasificó en la tabla en el puesto onceavo con 26 puntos, 49 goles a favor y 60 en contra. Se inauguró en el barrio de San José el grupo de 306 viviendas protegidas “con unas incomparables vistas al mar”, como recogía la prensa de la época, y cinco meses antes de que Chona diera con el dichoso cráneo, Gregoy Peck concluía en la Isla el rodaje de ‘Moby Dick’.






