Reproducimos un artículo de opinión titulado ‘Maldito mundo’ y escrito por Francesc Zanetti sobre la producción teatral ‘Los Malditos’, publicado en el periódico Canarias 7 de Las Palmas de Gran Canaria el día 13 de agosto de 2016.
Maldito mundo
Francescs Zanetti
Teatro enfrentado a la realidad. Teatro inspirado en la desafinada sinfonía de los conflictos de un mundo global que reabre el debate sobre su posible capacidad e influjo para transformar la sociedad. Una obra de teatro aspira a plantear el resumen doméstico de una vida, una conciencia, un solo día, un mundo… El vértigo de su materia en expansión lo percibe el público desde la butaca con excitación y desde ese espíritu simbólico, que parece repetirse siempre en las múltiples y ricas variaciones posibles que avanzan sus escenas.
‘Los Malditos’ se desarrolla hasta su desenlace sometida al flujo intacto del proceso creativo que impone el novelista Antonio Lozano, que ha escrito su texto con el que se estrena como autor en la dramaturgia española. La obra en realidad es una novela teatralizada articulada alrededor de los distintos microcosmos que habitan sus derrotados personajes. A simple vista su propuesta parece ilimitada por su ambición, desordenada y azarosa, quizás porque el mundo que Lozano desea retratar y denunciar en ‘Los Malditos’ lo sea también. Pero a medida que se desarrolla, el suspense de su intrigante trama va reduciendo sus límites hasta concluir escurriéndose por el sumidero negro de un malvado y trágico final. Así de comprensible. Así de común.

Las criaturas de ‘Los Malditos’ están atravesadas por la desventura y la desolación. Pertenecen a la otra orilla, a la de la sangre y a la de la explotación, en la que intentan sobrevivir con audacia y dignidad acosadas por la furia y la codicia de un mundo que las sigue conceptuando como los esclavos de la sociedad contemporánea. A un lado la vida, al otro la supervivencia. A un lado nosotros, al otro los desheredados de la tierra. Porque ‘Los Malditos’ nos lleva por el submundo que transcurre detrás de los grandes movimientos de seres humanos en el planeta: desde la esclavitud hasta la trata de mujeres, pasando por el tráfico de órganos y otros dramas a los que se exponen quienes abandonan sus países en situación de vulnerabilidad absoluta.
Los imprevisibles sucesos que enhebran las vidas sinuosas de los personajes se comunican entre sí. Las conexiones se van tejiendo entre Armando, Dieudonne, Malika y Eugenio hasta que el espectador termina entendiendo los detalles de la desconcertante y sombría historia que los vincula. Los actores que ponen carne a esta historia multicultural son el uruguayo Gustavo Saffores, el guineano Emilio Buale, la canaria Soraya del Rosario y el argentino Quique Fernández.
La nueva obra de la productora teatral grancanaria Unahoramenos se inspira en un texto de Antonio Lozano, un autor que leyéndolo sabes que se encuentra lejos de la manada. En esta entrega autoficciona la realidad desde las tripas y el corazón en un juego teatral que apela directamente a la conciencia del espectador como sujeto activo, proponiéndonos un paisaje lúcido y valiente, calcinado por la soberbia insaciable y el extravío del hombre y el colapsado sistema.
Quienes deseen seguir jugando a cazar patéticos ‘pokémons’ por la ciudad, mejor que eludan ocupar la butaca: vomitarían a los pocos minutos de iniciarse la función. Aquellos otros instalados en la banalidad cotidiana, mejor será también que se abstengan no vaya a disparársele la tensión con este abyecto y concluyente retrato sobre un mundo que existe tan cerca de sus acomodadas existencias. ‘Los Malditos’ es para aquellos espectadores libres, que sienten curiosidad por indagar más allá de las respuestas, aquilatando sus corazones y su inteligencia para fabular con todo ello una explicación a partir del espíritu solidario e indomable de sus corazones.



