El actor, tras participar recientemente en los filmes ‘Palmeras en la nieve’ y ‘Rec 4’, interpreta en ‘Los Malditos’ a Dieudonné, un personaje cuya historia no le resulta ajena a este ecuatoguineano que llegó con siete años a España
El ecuatoguineano Emilio Buale llegó a Madrid con siete años. Criado en un internado de la congregación religiosa de La Salle, el actor, camino de los 44, es uno de los cuatro protagonistas del montaje ‘Los Malditos’, la nueva producción de la factoría Unahoramenos que dirige Mario Vega, y que aguarda a su estreno los días 12 y 13 de agosto para clausurar, en la Plaza de Santa Ana, el TemudasFest que organiza el ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.
Buale ha pasado de la comedia al drama como quien se cambia de camisa. Si a finales del pasado año interpretó ‘Windermere Club’ a las órdenes de Gabriel Olivares (obra inspirada en una de las obras más conocidas de Oscar Wilde, ‘El abanico de Lady Windermere’), ahora forma parte del elenco de este montaje que no pudo rechazar “viendo la derivada que están tomando los acontecimientos en este mundo. A veces se nos presenta la posibilidad de involucrarnos en montajes de este tipo que apelan a la conciencia de los espectadores. Qué suerte poder formar parte del reparto, me dije cuando leí el texto de Antonio Lozano, que plantea dos planos distintos de desarrollo: uno que se mueve en el contexto del documental que avanza datos sobre conflictos brutales del planeta, y otro el del thriller policiaco en el que se desenvuelve la estructura dramática propiamente dicha de ‘Los Malditos’, señala el actor que interpretó en 1996 el papel protagonista de la cinta dirigida por Imanol Uribe, ‘Bwana’, por la que obtuvo una nominación al Goya como Mejor Actor Revelación.

Desde entonces ha alternado cine (ha trabajado a las órdenes de José Luis García Sánchez, Gonzalo Fernández Molina, Jaume Balagueró, Carlos Molinero, Pedro Costa o Daniela Fejerman), televisión (‘Hospital Central’, ‘La que se avecina’, ‘Sin tetas no hay paraíso’ o ‘Amar en tiempos revueltos’) y teatro, disciplina que le ha permitido integrarse como miembro de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, y participar en numerosos montajes como ‘La entretenida’, ‘Amar después de la muerte’, ‘Los chicos de la banda’, ‘Yonquis y yanquis’, ‘De ratones y hombres’ o ‘Tirano Banderas’, entre otros. Dos de sus últimas apariciones cinematográficas más recientes se han producido en la película ‘Palmeras en la nieve’ y la cuarta entrega de ‘Rec’, ambas rodadas parcialmente en Gran Canaria.
‘Los Malditos’ es una obra de teatro en la que circulan muchas emociones”, subraya el actor, que está convencido de que esos sentimientos “son los que activan la memoria perdurable en el ser humano. Este no es un montaje de entretenimiento”. Emilio Buale opina que un artista “en la medida de lo posible debe generar conciencia entre la sociedad” y que cuando a uno se le presenta una ocasión así, “hay que dar todo lo que uno tiene dentro”.
Según el actor, el director de ‘Los Malditos’, Mario Vega, ha trabajado este montaje que será presentado a principios de septiembre en el Festival Internacional de Teatro de Manizales, en Colombia, “desde la horizontalidad del lenguaje y procurando siempre ser permeable a las propuestas de los actores. La impresión que he tenido desde un principio es la de total libertad a la hora de proponer y desarrollar el cuerpo y los matices de los personajes que me han tocado interpretar. En el equipo de producción todos trabajan para sumar. Y así siempre es un lujo formar parte de un nuevo proyecto”.

Buale interpreta a Dieudonné, el novio de Malika y amigo del periodista que investiga para una cadena de televisión la extraña muerte de una prostituta senegalesa explotada por una red de explotación sexual. Aquel joven que trabajó en su día en las preciadas minas de coltán en el Congo es uno de los supervivientes de la miseria y el terror y, aunque vive ahora en el primer mundo, sigue siendo uno más de los millones de malditos que pueblan la tierra. “Es consciente de la suerte que ha corrido y quizás por ello está cargado de mucho afecto y solidaridad hacia las personas que están sujetas a la opresión. Sus vínculos con el mundo pasan por el plano afectivo que mantiene con Armando, el periodista, y el amoroso, con su novia, amiga de la joven fallecida”, aclara el actor.
“Todo lo que cuenta Antonio Lozano en el texto de ‘Los Malditos’ le resulta muy próximo y familiar a Emilio Buale. Mi indignación inicial ha ido transformándose en emocionalidad, que es la que otorga verdad al personaje”, confiesa el protagonista africano. “Amo al teatro por encima de todos los otros registros interpretativos. El teatro es la base. Requiere energía porque aunque interpretes a un personaje que sufras, lo disfrutas. Estás vivo siempre sobre el escenario y de cada función posees la única certeza de que interpretas el mismo texto pero que el resultado de cada una será distinto”, dice.
Emilio Buale desea que todos fuéramos conscientes de que muchas de las horribles derivadas que se narran en ‘Los Malditos’ ocurren muy cerca de casa. Por ejemplo, debemos conocer que las organizaciones de trata de personas mueven unos cinco millones de euros al día sólo en España y suman 12 millones de víctimas en el mundo, según Naciones Unidas. Hay que vociferar que en España, según la ONU, hay unas 45.000 mujeres y niñas que son víctimas de la lacra de la trata de la explotación sexual. “Tenemos que volver a recuperar nuestra humanidad, todo lo común que nos unía como seres. Olvidarnos del éxito, la comodidad y el dinero, los disfraces de una sociedad de consumo en la que estamos atrapados. Nosotros también, de alguna manera, somos ‘Los Malditos’ de ese confort capitalista, globalizado, egoísta y sin escrúpulos. Hay que decir la verdad, y a la verdad parece que la tienen secuestrada y maniatada en la tercera planta de un sótano”, concluye el actor.



