De dramaturgia uno y de interpretación actoral otro, ya puede hasta el día 6 de julio formalizarse su inscripción
El actor, dramaturgo y director de escena colombiano Fabio Rubiano, dirigirá el próximo mes de noviembre dos experiencias vinculadas con el proyecto ‘Laboratorio Galdós’, iniciativa coproducida por Unahoramenos y el Teatro Pérez Galdós e incluida en el amplio programa del Bienio Galdosiano que impulsa el Cabildo grancanario hasta el año 2020.
Rubiano coordinará un taller de dramaturgia orientado a escritores y otro de interpretación actoral destinado a actores y actrices profesionales los días 5, 9, 12 y 16 de noviembre para los que ya se ha abierto la inscripción. El primero de ellos se formula como un taller teórico y práctico de escritura teatral y partirá de la crisis como eje fundamental de la creación dramática. El segundo persigue que los inscritos dominen el recurso de la interpretación a través de la improvisación con la finalidad de que puedan construir un personaje.

Los interesados en el taller de dramaturgia deberán remitir al correo s.barona@unahoramenos un texto personal escrito en cualquier modalidad, ya sea poesía, prosa o género dramático, conjuntamente con su currículum, antes del día 6 de julio. Los aspirantes serán seleccionados a través de una entrevista con el propio Fabio Rubiano que tendrá lugar en el Auditorio Alfredo Kraus el día 16 de julio. La tasa para realizar el taller es de 50 euros. Aquellos alumnos que certifiquen haber estado de forma presencial o activa en al menos dos talleres de la iniciativa ‘Canarias Escribe Teatro: Nuevas Voces’, en el periodo comprendido entre el 1 de enero de 2013 hasta el 1 de junio de 2018 podrán obtener un descuento del 50%. Para adquirir tal certificado es necesario ponerse en contacto con gestion@2rcteatro.es
Por su parte, los interesados en el taller de interpretación jugarán con géneros afines y no tan afines al hecho teatral como la crónica, melodrama, telenovela o policíaco, a partir de textos escogidos del escritor Benito Pérez Galdós. Fabiano trabajará la capacidad narrativa en texto y acción, con objetos y con espacio vacío, individual y colectivamente. La experimentación será la base de esta iniciativa que mantiene su anclaje en la fortaleza de la acción y los elementos que definen la potencia del drama.
Fabio Rubiano es toda una institución y uno de los mayores referentes del teatro colombiano gracias a su trayectoria profesional. Co-fundador del Teatro Petra junto a la actriz Marcela Valencia, ha escrito más de 20 obras de teatro y recibido en cuatro oportunidades el Premio Nacional de Dramaturgia. Compañías de Eslovenia, Chile, México, Estados Unidos, Perú, España y Francia han montado sus obras. De igual forma, algunos de sus textos han sido traducidos al francés, inglés, esloveno, chino y portugués.
Entre sus dramaturgias más reconocidas están: ‘Mosca’ (2002), ‘Dos hermanas’ (2004), ‘Sara dice’ (2010), ‘El vientre de la ballena’ (2012), ‘Labio de Liebre’ (2015) una pieza de gran formato sobre el post-conflicto que lanza en co-producción con el Teatro Colón en Bogotá y es llevada a Europa en varias giras, y ‘Yo no estoy loca’ (2017), un monólogo basado en historias reales de Marcela Valencia y otras mujeres.
La película ‘Terminal’, de Jorge Echeverry, fue su primera aparición en cine en la década de 2000. Más tarde integró el reparto de producciones para televisión como ‘La lectora’ (2002), ‘Merlina mujer divina’ (2006), ‘Tiempo final’ (2008), ‘El día de la suerte’ (2013) y ‘Venganza’ (2017). Desde el año 2001 es docente en la Maestría en Escrituras Creativas de la Universidad Nacional.
Fabiano se refiere a la dramaturgia en contra
El teatro ha estado en crisis desde el principio de los tiempos, esa debe ser nuestra materia prima. Del teatro siempre se ha dicho (como tantas otras cosas) que es una de las artes más ligadas a la realidad. Que hay teatro político, más que cualquier otro arte político. Que hay teatro comprometido. Todo esto es verdad. Y no lo es.

Primero porque no hay un único teatro, y segundo porque el arte y la realidad van de la mano, y se van a las manos porque se pelean cada siglo. O cada que hay una renovación formal. Casi todas las renovaciones ocurren por la forma.
El primero que debe estar en crisis es el dramaturgo. Nuestro trabajo en el taller será dramático, y sea lo que sea que se vaya a contar, debe pasar por una estructura que genere tensiones, contradicciones, ambigüedades. Se escribirá desde varios puntos de vista, y posiciones para darle garantías discursivas a cada uno de los elementos que componen la pieza. Los personajes pueden o no estar alineados con nuestra corriente de pensamiento, es más, lo ideal para el taller es que estén en contra de lo que pensamos.
Nada mejor para comenzar (o para desarrollar) una pieza que un contrasentido, una negación, un absurdo, una ambigüedad. Antes de escribir somos autores viejos, muertos, pasados.
Que la escritura sirva para renovar, para contar desde perspectivas nuevas, para comenzar a pensar diferente. Eso se logra confrontándonos con nuestras propias convicciones. Por eso se llama dramaturgia en contra: para escribir no como queremos, sino como no queremos.
Fabiano y la interpretación
Es imposible desligar la actuación de las demás ramas del quehacer teatral. Todo actor y toda actriz deben ir apropiándose de los elementos básicos de la construcción dramática en función del escenario. No se trata de que cada estudiante escriba su obra, sino de que sepa hasta qué punto elementos como la acción, el conflicto, los objetivos, los obstáculos, o la no acción, pueden servir para aclarar las condiciones en las que su personaje se desplaza.
Ejercicios permanentes en el escenario, pertinencia de los diálogos, y necesidades del relato. Se trabajará la capacidad narrativa en texto y acción, con objetos y con espacio vacío, individual y colectivamente. Si bien la palabra juega un papel definitivo en la construcción de un personaje, se buscará cómo esa palabra deja de ser simplemente informativa para alcanzar nuevos niveles. No siempre se hace lo que se dice, y no siempre lo que se dice es verdadero.
A partir de textos escogidos de Pérez Galdós se intentará también jugar con géneros afines y no tan afines al hecho teatral, como la crónica, el melodrama, la telenovela, y el policiaco. La experimentación se hará no en función de actuar para un género, sino de explorar en estos géneros en qué punto tiene su fortaleza la acción, qué elementos definen la potencia del drama (el objeto perdido, la posición en el espacio, los tonos al hablar, los silencios, etc.)
Todo lo que se requiera para construir un personaje con ambigüedades, matices y contradicciones.




