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Antonio Lozano:    «El crimen generó una leyenda en la que realidad se entremezcló con ficción, anclándose con fuerza en la sociedad de aquellos años».

Antonio Lozano: «El crimen generó una leyenda en la que realidad se entremezcló con ficción, anclándose con fuerza en la sociedad de aquellos años».

Antonio Lozano es, junto a Alexis Ravelo, guionista de «El Crimen de la Perra Chona».

1.- ¿Qué te pasó por la cabeza cuando te proponen realizar el guión junto a Ravelo del montaje ‘El crimen de la perra Chona’?

Sentí que lo que me estaban proponiendo constituía un reto para mí. Por una parte, porque es un género literario que nunca antes había abordado, y por otra, porque jamás había escrito nada a cuatro manos. Pero me gustan los retos, creo que nos ayudan a crecer, así que acepté de inmediato. Ayudó también, desde luego, el hecho de que las dos otras manos pertenecieran a Alexis Ravelo.

2.- ¿Habías oído hablar con anterioridad del suceso en cuestión?

Jamás. De hecho, cuando se planteó lo de escribir en torno a un crimen, aún no estaba decidido que este fuera el de la perra Chona. Alexis trajo un libro sobre crímenes acaecidos en la isla y entre todos ellos el de la perra Chona nos llamó la atención y nos pareció el idóneo para muestro proyecto.

3.- ¿Cómo ha sido el trabajo con Alexis Ravelo y de qué manera se han organizado para elaborar conjuntamente el guión del espectáculo?

El trabajo en equipo ha sido el aspecto más gratificante de esta experiencia. Alexis es un amigo querido y un escritor admirado, y trabajar con él me ha resultado muy interesante. Nunca antes había escrito un texto a cuatro manos, y hacerlo con Alexis es un buen comienzo. No quiere decir eso que de inmediato nos pusiéramos de acuerdo en todo, eso habría sido muy aburrido. En más de un momento cada uno tenía una vía que seguir, y eso obligó al debate y a la elección: era como un juego en el que cada uno tenía que convencer al otro. Al final yo diría que empatamos, que cada uno terminó cediendo tantas veces como el otro. Esa fue la parte más divertida y creativa del proceso. Pero cuando digo trabajo en equipo también me refiero al realizado con Víctor Batista y Mario Vega. Escuchamos la música seleccionada por Víctor y tuvimos ocasión de opinar sobre ella, escuchamos las propuestas de producción y dirección artística de Mario y ambos leyeron nuestro texto y propusieron sus modificaciones. Un proceso interesante y unos encuentros más que agradables…

4.- ¿Te sentiste cómodo manejando las claves de esta historia al tratarse de un registro al que no estás habituado y acostumbrado en tu producción literaria?

Me sentí muy cómodo, y creo que lo comentado antes sobre el trabajo en equipo tienen mucho que ver en ello. El escritor se siente a menudo en soledad frente a su texto, pero en este caso, estaba acompañado en todo momento para afrontar un reto nuevo.

5.- ¿Cuál ha sido la mayor dificultad a la hora de construir el guión del montaje?

Había desde el principio una limitación fundamental: el número limitado de actores y por lo tanto de personajes. Un crimen, un proceso de investigación y un criminal: había poco espacio para una trama negra, pero eso formaba parte del reto.

6.- ¿Qué papel ha jugado la documentación real existente sobre el caso en la elaboración del trabajo? ¿Y vuestra imaginación?

La documentación fue muy importante para situar la historia en el contexto socio- político de la época y como punto de inicio de la trama. Pero también para imbuirnos del ambiente social y las circunstancias en que los hechos sucedieron, y poder mantener así el tono correspondiente durante toda la narración. La imaginación hizo el resto.

7.- ¿Existen algunos elementos de ficción en el guión que contribuyan a complementar la historia real?

En absoluto. Partimos de un hecho real: un crimen, el descubrimiento de una cabeza por parte de la perra Chona, el impacto en la sociedad. A partir de ahí todo es pura ficción que no aporta nada que complete la verdad de lo sucedido.

8.- ¿Qué diferencias existen entre escribir un guión para una producción de estas características y trabajar en la trama argumental de una novela?

Muchísimas. En la novela eres dueño y señor del espacio, del tiempo y de los personajes. Tú pones los límites. Aquí, sin embargo, tienes que adaptarte a las limitaciones que te impone el escenario, la duración del espectáculo, las necesidades de producción, la estructura del espectáculo, la cantidad de actores, además, por supuesto, del hecho teatral: no es lo mismo escribir para que te lean que hacerlo para que te escuchen.

9.- ¿Qué es lo más que te ha sorprendido de la historia real de este crimen nunca resuelto?

Lo que más me sorprendió fue la enorme repercusión que tuvo en nuestra isla, pero también fuera de ella. Recordemos que el El caso, el famosísimo periódico que se dedicaba exclusivamente a las crónicas de sucesos, mandó a un enviado especial, y hemos recopilado algunos artículos de ABC que demuestran un seguimiento por parte de este rotativo. El grupo de periodistas que se ocupó del asunto en El diario de Las Palmas supo manejar la situación para aumentar la tirada, cosa que logró ampliamente. No todo lo que contaban era verdad, había que estirar el tema como fuera, y todo ello contribuyó a crear una leyenda en la que la realidad se entremezcla con la ficción y que se ancló con fuerza en la sociedad de aquellos años.

10.- ¿Cuál es a tu juicio el atractivo para el público de ‘El crimen de la perra Chona’?

Creo que el atractivo principal será el de ver y escuchar a Los Gofiones. Ellos son los grandes protagonistas del espectáculo y harán que el público asista masivamente. La selección musical de Victor Batista es magnífica y la gente va a disfrutar muchísimo con ella. Pero habrá otros elementos añadidos que harán que sea un espectáculo atractivo. Hay un magnífico trabajo de producción que sumergirá al público en los años cincuenta, basada en una concepción enormemente dinámica que moverá a la gente por distintos espacios emblemáticos de la ciudad y una historia, la de la perra Chona, que forma parte del imaginario colectivo de la población de Las Palmas de Gran canaria.

11.- ¿Este proyecto de alguna manera complementa y enriquece el pulso creativo y el proceso de trabajo habitual que sostienes en tu producción literaria? ¿Te lo planteas quizás como un ejercicio experimental?

Más que como un experimento me lo planteo como un reto creativo, que afronto con todo el rigor posible. Y sí, efectivamente el proyecto me abre a nuevas posibilidades de escritura que me enriquecen al obligarme a adaptarme a un género inhabitual para mí.

12.- ¿Te parece interesante que empresas de producción como Unahoramenos convoquen a escritores a formar parte de sus proyectos? ¿Sería más deseable que se produjeran este tipo de oportunidades con más frecuencia en Canarias?

Desde luego. En mi caso, esta propuesta constituye una oportunidad para adentrarme en un nuevo género, explorar nuevas posibilidades creativas. Es por lo tanto para mí una fuente de enriquecimiento, de modo que me parece estupendo que se nos proponga a los escritores canarias este tipo de trabajos.

 

Antonio Lozano nació en Tánger en 1956, aunque reside en Agüimes desde hace años (Gran Canaria), municipio del que fue concejal de Cultura entre 1987 y 2003. Es director del Festival del Sur-Encuentro Teatral Tres Continentes y del Festival Internacional de Narración Oral «Cuenta con Agüimes». Su primera novela editada en 2002, ‘Harraga’ fue elogiada por escritores como Manuel Vázquez Montalbán, Dulce Chacón y Fernando Marías. Ganadora del I Premio Novelpol a la mejor novela negra publicada en España, obtuvo una mención especial del Jurado del Premio Memorial Silverio Cañada 2003 a la mejor primera novela negra, convocado por la Semana Negra de Gijón. Su novela editada cuatro años después, ‘El caso Sankara’ fue ganadora del I Premio Internacional de Novela Negra Ciudad de Carmona. También Lozano ha publicado ‘Preludio para una muerte’ en Ediciones B y ‘Donde mueren los ríos’, título que fue finalista del I Premio Brigada 21. Acaba de editar su último título ‘Me llamo Suleimán’ con Anaya, una obra que narra el duro relato en primera persona de un adolescente de la república de Mali que viaja clandestinamente desde su país de origen a España.